domingo, 29 de enero de 2012

La Fiesta para Honrar a Nuestra Señora de la Candelaria, en su Séptimo día de Novena.


Nuestra Señora de la Candelaria 
venerada y amada en pleno Bajío, Pueblo Nuevo Guanajuato.


DIA SEPTIMO

LECCION.

   "María llena de resignación, había recibido á su Hijo
en los brazox, é iba á retirarse, cuando una santa muger
vino también á proclamar las grandezas de Jesús. Había
entonces en Jerusalen una profetisa llamada Ana, hija 
de Phanuel, muger ya anciana y viuda, que solo había
vivido siete años con su marido. Esta verdadera Israelita
pasaba la vida en el templo orando, ayunando y hacien-
do buenas obras. El Espíritu de Dios estaba en ella. En
cuanto hubo oido el cántico de Simeón, se puso también
á alabar al Se  or y hablar de Jesús á todos los que esper-
aban la salvación y redención de Israel. (I)
   Felices ancianos Ana y Simeón que, viendo al Salva-
dor del mundo, proclamaron sus bendiciones y alaban-
zas. Nosotros también tendremos esta dicha, si diri-
giéndonos al templo ingresamos á su sarado recinto,
para contemplar allí á Jesús y á María bajo el cuidado
paternal de José.
   Allí veremos al Deseado de las naciones, al Salvador
del mundo, cuya presencia llena de júbilo nuestro cora-
zón porque es mas suave y dulce que la miel y el panal:
veremos á Jesús; y conoceremos que estar con Jesús es
un paraíso; que estar sin Jesús es un infierno.
   Veremos á María, la dulce madre del Redentor: la
contemplaremos bendita entre las mugeres: bendita por
la plenitud de la gracia que encontró: bendita por la ex-
celcitud de la persona que engendró: bendita por la
magnitud de la gloria que percibió. (2)
   Veremos á José, el varón justo y escojido por Dios,
para confiar á su cuidado el sublime depósito de Jesús y
__________
   1. Cateco. de Perseva.
   2 S. Buenav. in Spec. lect. XII. 
   




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de María. Le contemplaremos todo arrobado en los mis-
terios de nuestra redencion, y profundamente humillado
por confesarse indigno de que Jesús y María estén suje-
tos á su dominio.
   Allí, por fin, gozaremos de la presencia de Jesús, Ma-
ría y José: alabaremos sus perfecciones, y hallaremos en
esta sagrada familia el consuelo de nuestras penas y nues-
tra salvación.

   Las Ave Marías como el día primero.


Altar que tío "Mon" Ramón Ramos Rivera 
montó para honrar y celebrar a  
Nuestra Señora de la Candelaria en el día de su fiesta. 


Oración para el día séptimo.

   Dulcísimo Jesús Salvador nuestro: amabilísima María,
nuestra esperanza, después de Dios: santísimo Patriarca
Señor San José, nuestro abogado y Protector! En este
día venimos /ea Vosotros para contemplar vuestra grande-
za y alabaros; para recordar vuestra bondad y pediros 
vuestras bendiciones; para ponernos bajo vuestro amparo, 
y esperarlo todo de vosotros. ¡Oh José!
protegednos ahora y en la hora de nuestra muerte. Amen.

   Gozos y oración final. 

GOZOS

Pues del Señor tan querida
Eres ¡oh Virgen María
Sé nuestro amparo en la vida,
Y en la muerte nuestra guía!
_______

De tus glorias olvidada
Y de tu gracia valiosa,
Al templo vas, presurosa,
Para ser purificada,
Y te presentas rendida
Ante el Hacedor del día.
Sé nuestro amparo......
_______

Tu concepto fué divino,
Tu parto fué inmaculado,
Pues ser Madre del increado
Fué tu altísimo destino.
A Dios tu alma tan unida,
¿Cómo inmunda ser podía?
Sé nuestro amparo......
_______

Toda pura y sin borrón
Al presentarte en el templo,
Con humildad sin ejemplo
Haces nuestra tu expiación.
Muestra cual flor escondida,
Tu fragancia y gallardía.
Sé nuestro amparo......
_______

Pobre dón has presentado
En dos palomas sin fausto,
Una para el holocausto,
La otra por el pecado.
Así la ley fué cumplida,
Aunque no te concernía.
Sé nuestro amparo......
_______

En tus brazos, al Dios niño
Con afecto puro y tierno
Presentas al Ser Eterno
Como un don de tu cariño,
Y remedias, condolida,
Los males del que gemía.
Sé nuestro amparo......
_______

Y Dios aceptó, propicio,
Esta víctima inocente,
Para que fuera, clemente,
Propiación por el vicio.
La salud nos fue obtenida
Por su grán soberanía.
Sé nuestro amparo......
_______

Eres la pequeña fuente
Que en un rio se convirtió
Y que en luz se transformó
Y aun en sol resplandeciente.
Por tu humildad tan crecida,
Fuiste Reina exelsa y pía,
Sé nuestro amparo......
_______

Ana y Simeón conmovídos.
De Jesús á la presencia,
Con profunda reverencia
A Dios alaban rendidos.
Así terminan su vida
Con un cantar de alegría.
Sé nuestro amparo......
_______

Nuestra manchada conciencia
Purifica, tierna Madre.
Y preséntanos al padre,
Movidos á penitencia.
Sea tu nombre nuestra egida,
Nuestra dulce melodía.
Sé nuestro amparo......
_______

Pues del Señor tan querida
Eres ¡oh virgen María!
Sé nuestro amparo en la vida
Y en la muerte nuestra guía.

Oración Final

¡Oh María! Vos sois la Madre de Dios y por la mismo
nada resiste á vuestro poder, nada se opone á vuestra for-
taleza: á vuestra voz todo se rinde, á vuestro imerio to-
do obedece. todo sirve á vuestra potestad (I). Conce-
dednos, por tanto que para contrarestar al infierno que
en este siglo vomita maldiciones contra Vos y contra
vuestro corazón se parte de dolor, al ver ultrajada vues-
tra bondad y maldecido vuestro honor. Quisiéramos
destruir estos agravios, aun á costa de nuestra vida; más
ya que no merecemos gracia tan insigne, quere-
mos, al menos, bendeciros ahora y en todos los instan-
tes de nuestra vida: queremos amar y bendecir á
nuestro divino Salvador. Purificad nuestra concien-
cia por la aplicacieon de los méritos de Jesús, y dadnos que
todas las acciones de nuestra vida sean conformes á la
ley de nuestro santísimo Hijo. Amén.

LAUS DEO.

( I ) S. Greg.j Nicom. Or. Oblat. Deip.

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