jueves, 30 de abril de 2009

Alejandro

Hoy por la mañana, no se porque razón ni motivo pero, me he acordado de Alejandro, mi gran y entrañable amigo de la infancia. Víctor Alejandro Aguilar Ledesma es su nombre completo. Fuímos al colegio "Gabino Chávez" juntos por varios años. Mis mejores recuerdos de niño son con él. Alejandro era una personita muy especial y simpática. Jamás se metió con ningún compañero de clase, que yo hubiera sabido. Vivió en el pueblo por varios años aunque en la época de vacaciones creo que él, Juan Carlos y Eugenio sus hermanos, se la pasaban en Puruándiro, Michoacán. Parece que allá tenían un tío padre hermano de su padre. La de historias que me contaba y las diversiones que tuvimos en el corral de su casa. En una ocación, anduvimos colgando ollas de barro en un mezquite para que según nosotros, las palomas anidaran. Creo que si lo hicieron. Dibujamos unos garabatos que luego mandamos al famoso Tío Gamboín de la tele. Recuerdo un cuarto que había en la casa que olía a aceite de motor y en el cuarto tenía su padre muchos tornillos y partes de motores, el señor ha ejercido la profesión de mecánico. En esos entonces era de los pocos mecánicos del pueblo.


En casa de Alejandro, por primer vez en mi vida, vi la planta del algodón. Muchas veces comí con ellos. Su madre era del poblado de San Guillermo. Señora alta y rubia que muchas veces saludé y pregunté por él. Siempre supe que estaba él en el seminario. Estudiando. La señora Eugenia falleció hace unos cuantos años, RIP. Oré por ella cuando me enteré. No era una anciana la mujer y me sorprendió mucho el saber que había fallecido. Llegamos a ir a San Guillermo cuando no había puente que cruzara el río, nos fuimos en unas bicicletas que ellos tenían, cruzamos el río en la canoa que cobraba veinte centavos por pasar y llegamos a San Guillermo a la casa de su abuela. En esa casa vendían "raspados". Los raspados son refrigerios de hielo raspado que se sirven en un cono de papel y se les agrega algún almíbar de sabor.

Con el tiempo, ellos se fueron del pueblo cuando eran unos niños todavía. Tenían varias hermanas, la mayor de las chicas no recuerdo su nombre, Blanca y Leti que era una niña y que nos mordía los dedos, jejeje. Después tuvieron otra hermana que no se su nombre pero a partir de esa fecha, nunca más volví a ver a Alejandro. A Juan Carlos y a Eugenio si los llegué a ver después pero de lejos, nunca más platiqué con ellos. Después me enteré que los tres estudiaban en un seminario de la Arquidiosesis de Morelia, Juan Carlos no cursó la carrera eclesiástica pero Alejandro y Eugenio son presbíteros. Hace aproximadamente treinta y pico de años que no lo veo aunque si lo recuerdo.

Haciendo una búsqueda por google, encontré varios documentos en los que mencionan a Alejandro. Es presbítero en una parroquia de Morelia y gran orador. Ha escrito ensayos, dado coloquios y conferencias en la República Mexicana y creo que hasta en el extranjero. Eugenio es al igual que su hermano, párroco de una parroquia en Veracruz. Creo que eligieron la profesión correcta. Eran personas rectas desde su infancia. Provenientes de familias honorables aunque no se la prosedencia de su familia paterna pero me imagino que también son personas conservadoras y honorables. Yo, no tanto.

No leí los documentos que ha escrito Alejandro, solo les dí una "vista de pájaro" pero me enteré que son y tratan sobre la familia. Los valores familiares, la preparación de las personas para llegar a tener una familia y un hogar en Cristo. El engendrar hijos y saberlos guiar en la crianza y luego dejarlos ir por su camino. Creo que su preparación eclesiástica es vasta y es un orador muy bueno. En la hora de la Universidad Pontificia de México, nos habla el Presbítero Licenciado Víctor Alejandro Aguilar Ledesma del tema "Hacia una Teología de la Familia".

Alejandro o Padre Alejandro, en donde quiera que estes, recibe mi respeto y mi estimación de siempre.






5 comentarios:

Anónimo dijo...

!BUEN DIA,DON ALFREDO!-EN MARZO VEINTE Y ALGO, PARA SER EXACTO, VOLVI A VER Y PLATICAR CON EL MAESTRO VICTOR.COMO SIEMPRE,INTEGRO Y MAGNIFICO EN SU CHARLA Y REMEMBRANZAS.HASTA ESE RATO SUPE QUE HA SIDO DE SU FAMILIA.MARAVILLAS DEL DESIGNIO, SI SENOR! ESTA SEMANA SIGUIENTE REGRESO A PUEBLO NUEVO Y ESPERO PAGARLE LA VISITA AL MAESTRO. POR ESTA VEZ TENDRE EL CUIDADO DE DOCUMENTAR LO DICHO. PARA SU INFORMACION, CABALLERO. SURSUM CORDA, AMICI!

Alfredo dijo...

Anónimo:

Hágalo, con lápiz y papel, los recuerdos se olvidan y lo escrito, escrito se queda. Igualmente, sursum corda, amici desconocido

Saludos cordiales,

Alfredo.

Anónimo dijo...

"Cum amico et familiari, sincere semper est agendum".-Con el amigo y el pariente, se debe siempre proceder con sinceridad.- "Amici", compadre, es el plural de "amicus".-Me explico: Quisiera saber el nombre y ascendencia de tus companeros y companeras,y use el plural.Lo siento!- "Vade retro"- voy pa'tras. "Amicus certus in re incerta cermitur"- Un amigo se conoce en la incertidumbre.-Gracias, "Amicus"!

Alfredo dijo...

Muy bien.

Anónimo dijo...

Y que me imagino es su dia de descanso! Ayer por la manana, muy a la mexicana, encontre un telefono y una direccion. Llame varias veces. Nada. Y que llamo de nuevo hoy temprano, y tras, que me contestan. Y si, era el Padre Victor Alejandro Aguilar Ledezma. Un templo en Morelia, Mich. Un hombre que recuerda vagamente. Un cerebro en esplendor, como el suyo.Mi numero:504) 723-9732.Salud!