lunes, 29 de marzo de 2010

La Semana Santa y Las Torrijas o Torrejas de Pueblo Nuevo Guanajuato.




Mi abuela materna, Mamá Toña Ramos fue una excelente cocinera y con gran tradición de su familia Ramos y de los Mota en cuanto a la gastronomía se refiere. 

Para la época de la cuaresma en Pueblo Nuevo, siempre ayunaron en ésta época de recogimiento religioso. Ni siquiera se si ahora se ayuna para éstas fechas pero ellos acostumbraban a regalar su desayuno a las personas "necesitadas". Pero hablemos de las torrejos o torrijas pues he visto recetas que dicen ambos nombres. Ella hacía dos tipos de torrejas, unas eran hechas en almíbar y las otras en seco. Las torrijas o torrejas que son hechas en seco, son para aprovechar el pan viejo salado que no se comió. Algo así como la capirotada pero remojado en leche y frito al final.

Las torrijas en almíbar eran hechas con arroz molido finamente en el metate. Una vez que se tiene el arroz molido se baten unas claras de huevo a punto de turrón, se le agrega el arroz molido y se tiene aceite caliente y se fríen en porciones del tamaño de una cuchara grande. De esa manera quedarán algo así como unas tortitas de tamaño que se pueden servir en un plato hondo con algo de almíbar. Luego se hace el almíbar hecho de igual parte de azúcar y agua y aromatizado con canela o anís. Una vez fritas las torrijas, se agregan al almíbar que debe de quedar un poco espeso y se dejan que absorban el dulce.

Es un postre para la época de la cuaresma y creo que hace mucho que en el pueblo no las he visto ni yo las he hecho...sería bueno prepararlas la semana entrante para el viernes santo.

Las torrijas en seco se hacen con rebanadas de pan bolillo de antier o de un pan de sal de buena calidad. No se les ocurra usar esos "bolillos" de ahora que parecen esponja no, el pan debe ser denso del migajón. Se rebana el pan y se remoja en leche azucarada. Se tienen unos huevos que se han de mezclar y el pan se revuelca en el huevo. Luego se fríe en aceite caliente y por último se revuelcan en canela molida. Se sirven dos rebanadas por comensal aunque yo me puedo comer unas séis torrijas.

El origen de las torrijas se remonta al siglo quince y es un postre por excelencia de la Semana Mayor y herencia española en El Bajío. Se creé que es un invento de los conventos de religiosas y su consumo es sustituto de la carne que en ésta época es restringido y porque tienen mucho valor calórico. Los postres de la Semana Santa son postres llenos de tradición religiosa. Así se puede encontrar en Guanajuato la bebida llamada "Lágrimas de la Virgen" que se prepara para el Viernes de Dolores. Una bebida hecha con lima (dulce, no como le conocen a los limones verdes o altos en otros países) betabel, lechuga, plátano, manzana y naranja. Todos los ingredientes se le agregan cortadas en trozos que se pueden poner en la boca al agua y al betabel que se ha cocido y enfriado para luego endulzarlo con azúcar al gusto. Se bebe en frío. No se si me falta otro ingrediente pero creo que esas son las frutas y verduras que en casa le agregaban y que lleva.

Para la Semana Santa, se hacen platillos con diferentes tipos de pescados, mi abuela hacía bacalao y bagre en naranja agria, tortas de papa envueltas en huevo, calabacitas rellenas de queso y envueltas en huevo, chiles poblanos rellenos verdes o de guisar con caldillo de jitomate, caldo de haba, chícharas guisadas, ejotes guisados, nopales blancos con chile ancho y tortas de camarón, nopales fritos con papas y cilantro, diferentes tipos de sopas como sopa de pan, sopa de tortilla, sopa de bolitas y por supuesto, la deliciosa capirotada con canela, chile ancho, especias y queso añejo. Son solo algunos de los platillos que nos y me recuerdan con nostalgia a mi abuela y la semana de mayor dolor en la iglesia católica, que se llevaba con mucho respeto y devoción en Pueblo Nuevo Guanajuato.

8 comentarios:

C.Ruiz dijo...

Adoooooro las torrijas "en seco"...yo las conozco de mi casa y las he hecho muchas veces, sólo que con la manía de no hacer cosas que engorden, las he retirado de mi cocina, lástima!

A veces, las solíamos flambear con coñac...deliciosas!!!

Un abrazo desde Colonia!!!!

Alfredo dijo...

¡Con coñac! Güau, se oye delicioso. Tendrán que volver y comer solo una. Hacer solo una por persona y a pelerse por quien deje un pedacito.

Saludos Celia,

Alfredo.

raul garcia dijo...

alfredo es un gusto saber de ti leer tu articulo de las tiendas me transporto nuevamente a mi ninez algo lejana pero no olvidada con zoila hoy recorrimos cada una de las tiendas que recordamos y no sabes como extranamos esos dias las torrijas y el agua de ensalada como nosotros la llamavamos me recordo a mi mama chata que cosinaba en casa saludos alfredo al leerte hoy depedi a shakespiare saludos
zoila y raul garcia

Alfredo dijo...

Raúl, Zoila:

Un placer leérles por ésta bitácora que sustituye mis cartas a mis parientes. Ya nadie escribe y si acaso recibo una carta, trae un cobro o una factura que se tiene que pagar. Malo, malo, malo.

Me alegra que hayan visitado leyendo, las buenas tiendas que existieron en el pueblo. Como deben de ser.

Pues Raúl, Zoila, no nos queda otra cosa que hacer las torrijas nosotros mismos aunque solo nos comamos unas cuantas. Es lo que nos acerca a nuestras costumbres. La comida.

Saludos a todos y sigan visitandome por aquí, se divertirán y a veces, se entristeserán. (¿Así se dice?)

Alfredo.

Joaquina dijo...

Nos ha gustado mucho tu post de las torrijas y todo lo que dices de vuestra tradición familiar en tu país. Por eso lo hemos citado en la receta de torrijas de nuestro blog de cocina.

Cocina de Joaquina: Torrijas

Muchas gracias desde Zaragoza, España.

Alfredo dijo...

Sra. Joaquina:

Mucho me alegra y es un honor. Gracias. De ahora en adelante a leér su bitácora y con ganas de cocinar, practicar las recetas de la bella Zaragoza.

Saludos cordiales,

Alfredo.

Tia Cristinita dijo...

Que delicioso y sabroso es la comida que se prepara para este tiempo cuaresmal. Ya hemos estado preparando algunas de los platillos los viernes. Nunca había oído que el nombre de la bebida tradicional se llamaba “lagrimas de la Virgen” era este mi favorito postre al terminar de comer todos los platillos deliciosos que mencionas. ¡Que lindas tradiciones de la religión Catolica! ¿No crees?
Carinosamente ~ Tia Cristinita

Alfredo dijo...

Por supuesto que la comida de la semana mayor es deliciosa. Casi toda la comida mexicana o hispanoamericana lo es, si se hace con esmero y con cariño, creo yo.

Raúl me dice que le llamaban también "agua de ensalada" y es verdad, he escuchado también ese nombre para la misma bebida. La última vez que Quela la probó le dió una santa infección estomacal que creo jamás la a vuelto a probar.

De lo que tengo muchas ganas es de "Calabacitas rellenas de queso y luego cubiertas en huevo". No las he hecho porque...no tengo escusa, ja. Un día de éstos las disfrutaré.

Buen provecho,

Alfredo.