lunes, 20 de octubre de 2008

Los Alfeñiques, Todos los Santos y el día de los Muertos

Porque ésto de vivir junto a la Muerte,
Aunque nos la comamos con azúcar,
Sabe a tiempo perdido, a azúl silvestre.
Carlos Pellicer.




Me estoy acordando de cuando era niño y vendían alfeñiques en mi pueblo para éstas fechas en que se acerca ya los días de Todos los Santos y el día de los muertos. Aunque en mi pueblo se hacían charamuscas y canastas de dulce. No recuerdo a ninguna persona que hiciera alfeñiques. Parece que "Lala" no recuerdo su apellido, hacía y vendía junto con velas, veladoras y latas de lámina para usar como florero en el panteón. Si, la gente usa en vez de un florero de vidrio, latas de lámina. Aunque estéticamente no se ve chulo, se recicla lo que de otra forma terminaría entre la basura. 

Por las tarde y noche los muchachos les regalan la "ofrenda" a las muchachas. Ésta ofrenda consiste en la tradicional calavera de azúcar, decorada del mismo material pero en colores semejando listones de colores y con los ojos brillantes de diamantina dorada o plateada. Sobre la frente de la calabera tiene que tener escrito el nombre de la chica o del chico si es ella la que regala la ofrenda.
También había alfeñiques de corazón para los enamorados. Parecidos a los milagros de cera antigüos pero hechos de azúcar. Pintados de rojo y espolvoreados con granillo de azúcar. Los había de varios tamaños. Desde unos seis centímetros hasta los enormes de unos veinticinco. También, hacían gallinas, gallos, conejos, fruteros, platillos con enchiladas, frutas diferentes, cañas y sin olvidar los tradicionales borregos. Los borregos son muy, pero muy bonitos. Tienen figurado en vez de pelo, puntas de azúcar estilo de los de la onda "punk".


Borrego del Señor González, artesano. Tomada del Libro Alfeñique.


Si, paraditos y se ven monísimos. No faltaban tampoco los altares en azúcar. Éstos llevaban una estampa de un santo o santa, del Sr. de la columna con mucho dolor, nuestra señora de los Dolores y regularmente en morado pintado el alfeñique. También tenía su borde de diamantina plateada. Éstos alfeñiques no eran para comer, eran para decoración aunque había que tener cuidado para la temporada de "aguas" y cubrirlos muy bien. Yo los guardaba en caja de cartón de los zapatos y allí se conservaban en buen estado. Los alfeñiques tienen un sabor alimónao.



Para el día de los muertos, desde muy temprano por la mañana comenzaba la caminata por la calzada del panteón con gente que hiba a visitar a sus parientes ya muertos. Llevaban crisantemos, gladiolas, nube, y no puede faltar en ningún panteón, la famosa flor de sempazúchil, "coronas" hechas de una armazón de jara, rellenas de zacate, cubiertas de flor de peña, unas florecillas que al secarse se hacen como de papel y son de color blanco y morado. El letrero de "recuerdo a mi padre, madre, hijo, hermano(a) etc" y hojas de cedro y fresno que eran pintadas de plateado. Me encantaba ver eso y me llamaba mucho la atención el ver las hojas en plateado. La gente por lo regular se hiba temprano al panteón para no ir en el calor del mediodía. Nosotros en mi pueblo nunca nos quedamos toda la noche en el panteón como se acostumbra en el Michoacán o partes del sur de México. Yo nunca he sabido de nadie que se les ocurra ir por la noche. Tampoco recuerdo haber visto ningún altar de muertos. Quizá en casas particulares los hacían y yo simplemente nunca los ví.



Las fotos no las he tomado yo. Son de Brook.

3 comentarios:

C.Ruiz dijo...

Tengo montones de alfeñiques, sobre todo de carritos con burros, me encantan, también tengo papel picado y barro típico de muertos...lo que daría por estar en México! EL año pasado todavía compré en el mercado de mayoristas unos ramos enormes de sempazúchil e hice altar de muertos... tú lo celebras o ya has perdido la tradición??
Saludos

Alfredo dijo...

Oh si, trato de conservar todo lo nuestro que es tan importante para los que vivimos fuera de nuestros países y que se extraña tanto. También tengo papel picado y veladoras y hasta semillas de chía para hacer agua y cantaritos. Lo que no se encuentra acá sos los sempazúchiles y su olor característico. Lo que he encontrado en los invernaderos es "cinco llagas" creo que es la flor silvestre del sempazúchil o pariente muy cercana.
Saludos.

Paco dijo...

No imaginaba que la flor de peña era parte tan fundamental de algunas tradiciones mexicanas; es que solo pensaba que era usada en la medicina natural