jueves, 8 de enero de 2009

Mi tío Chava tiene un marcapasos


Así es, mi tío Chava comenzó el año con un marcapasos... que le marca el corazón.  Él ha tenido ya muchos años con problemitas del corazón.  Padecía de taquicardia ya por años y finalmente le tuvieron que insertar un marcapasos.  Parece que se lo han puesto unos días antes de la Navidad en León, Gto.  La operación salió muy bien según me he enterado pues al día siguiente ya estaba en casa descansando.  Ya lo han llevado de vuelta a León a quitarle las puntadas de la operación y mi tía Lupe ya lo ha visto y me dijo que lo vió en muy buen estado de salud.  No tanto de ánimo porque mi tío Chava es medio pesimista.  Él es hermano de mi madre, el segundo hijo de mis abuelos después de mi madre y ahora, el mayor de mis tíos y familiares.  Tiene siete hijos e hijas, varios nietos y a uno de esos primos no lo he visto en veintinueve años.  Hugo vive en California pero nos hemos distanciado un poco como susede en tantas familias debido a la enmigración.  
Finalmente, espero que ese marcapasos le de unos años de vida más a mi tío Chava. 


domingo, 4 de enero de 2009

Los Santos Reyes



Melchor, Gaspar y Baltazar son los nombres de los Reyes Magos de Oriente que fueron a ver al niño Dios recién nacido. ¡Qué alegría e ilusión traen los reyes magos de Oriente a los niños. Ya para éstas horas los niños están escribiendoles su "cartita" pidiendoles un sinúmero de juguetes y hasta ropa y calzado. Mis listas crecían cada vez que veía yo un juguete en la tienda de Chevito Saldaña o en la tienda de mi tío Mon que rentaban las hijas de don Zerapio Razo. Yo quería un tren de pilas, pelota, soldado que toca el tambor, zapatos con hebilla, pistolas, troca con costalitos de plástico, coche de cuerda y así, mi lista de juguetes que quería se hacía larga, larga. Luego era pintar (darles brillo) los zapatos y ponerlos en un lugar en donde se vieran para que los reyes no los dejaran de ver y poder colocar los juguetes. Regularmente los colocabamos junto al nacimiento o un una banca en el zaguán de la casa con su cartita dentro del zapato. Era noche de no dormir pues con la expectación de querer ver a los santos reyes, no dormiamos. A mi me trajeron una carcacha de cuerda que hasta el día de hoy, conservo como un apriciado tesoro. Me divertí mucho con ella y se encuentra en perfecto estado. Será porque no eran juguetes hechos para un día. Además, les teníamos que poner sus cubetas con agua para los camellos pues según nosotros, llegarían sedientos de andar por todo el mundo repartiendo juguetes. En esa época yo nunca supe de la existencia del pobre de Santa Clos. Que no se por que le decimos "Santa" Clos si es un hombre bien panzón que sufre del pecado capital de la glotonería. El hecho es que hasta que vine a los EEUU fue que me enteré que por acá no celebraban eso de los Santos Reyes que en mi opinión es más bonito pero, es solo mi punto de vista.




También hacían la cabalgata de los Santos Reyes por todo el pueblo. Esa se hace el día seis de enero y es representada por niños vestidos de Melchor, Gaspar y Baltazar y todos van a caballo. Regalan juguetes y muchos caramelos y colaciones a los presentes. Es bonito ver a los niños con sus rostros iluminados por la inosencia de la infancia y llenos de ilusión. Lástima que hay niños muy pobres que nunca verán, ni se ilusionarán, ni tendrán un juguete entre sus manos. Que pasen todos, un muy felíz día de los Reyes de Oriente.

jueves, 1 de enero de 2009

El Año Viejo

Me estaba acordando de la representación del año viejo por los pueblos del Bajío guanajuatense. Ya para el mes de diciembre se les ve en las casas particulares. Muy monos los viejos sentados en las azoteas de las casas. El año viejo es representado por un monigote vestido de trapo. Vaya, algo así como un espantapájaros pero el año viejo es un viejito, si, la representación de una persona de edad sentada en una silla. Tiene su máscara y esta vestido. Con su pantalón, camisa, paliacate, sombrero y toda la cosa.
Al terminar el año viejo, doblan las campanas y luego repican al iniciar el año nuevo. Es entonces que se ha de quemar al viejo. Entre ponches, risas y alegría se recibe al año nuevo. No deben faltar ni las uvas ni una buena garnacha. Eso es indispensable.

Ahora les pongo un doble/repique de las campanas de mi pueblo. En ésta ocación hiban a sepultar a una señorita que había fallecido. En el pasado se daban dobles a todos los adultos. No se porque ahora les hacen combinación de doble repique. Recordemos que la gente aunque soltera, comete grandes pecados. En fin, disfruten de un muy felíz y próspero año de dos mil nueve.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Hace ya dos años que dejó de existir mi madre, la señora Ma del Consuelo González Ramos. Valiente, trabajadora, honesta, sincera y muy bonita. Te extraño mucho Mamá.