jueves, 7 de junio de 2012

Óyeme con los ojos.



Óyeme con los ojos,
Ya que están tan distantes los oídos,
Y de ausentes enojos
En ecos de mi pluma mis gemidos;
Y ya que a ti no llega mi voz ruda,
Óyeme sordo, pues me quejo muda.


Sor Juana Inés de la Cruz.
Ciudad de México, Nueva España.

jueves, 10 de mayo de 2012

A mi madre, la mamá más mala del mundo.


Mi madre: Ma del Consuelo González Ramos.

Yo tuve la mamá más mala del mundo. Mientras que los otros niños podían irse a la escuela sin desayunar, yo tenía que beber todo el chocolate con un pan del "Chiquillo". Cuando los demás niños tomaban refrescos gaseosos y dulces para el almuerzo, yo tenía que conformarme con comer siempre comidas nutritivas, en lo posible.

Mi madre insistía en saber todo lo que hacíamos y donde estábamos, parecía que estábamos encarcelados; tenía que saber quiénes eran nuestros amigos. Insistía en que, si decíamos que íbamos a tardar una hora, de hecho tardáramos una hora y no dos.

Me da vergüenza admitirlo, pero hasta rompió la "Ley contra el trabajo de los niños menores", e hizo que barriéramos las calles de los vecinos, laváramos los trastos, tendiéramos nuestras camas, aprendiéramos nuestras tareas de la escuela y hasta que mi hermano se fuera al abasto a la matanza de cabras y muchas cosas más; hasta creo que se quedaba despierta por la noche pensando en las cosas que podría obligarnos a hacer, tan sólo por molestarnos: Que lávate los dientes, lávate las manos, no te estires, cepíllate el cabello, respeta a los mayores, ve a misa, obedece…

Siempre insistía en que dijéramos la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Así, entre tanta crueldad, transcurrió mi infancia. Para cuando llegamos a la adolescencia y fue más sabia, nuestras vidas se hicieron aún más miserables. Nadie podía tocar el claxon para que saliéramos corriendo, nos avergonzaba hasta el extremo de obligar a nuestros amigos a llegar hasta la puerta de la casa para preguntar por nosotros, no podíamos meter a ningún amigo por más bueno que éste fuera.

Pasaron los años y resulta que todos sus hijos somos felices. Hemos sabido superar las dificultades de la vida y desarrollar magníficas relaciones tanto en la familia como en la iglesia y en nuestros trabajos. ¿A quién debemos culpar de nuestra situación actual?

Tienen razón, a nuestra "Mala Madre".

Verán lo que nos hemos perdido: Nada que valga la pena.

Hemos descubierto que nuestra "mala madre" es en realidad la mejor del mundo. Gracias a ella mis hermanos y yo nos hemos propuesto continuar el camino trazado por Jesús: Vivir para servir. Así es el amor. "Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo" (Salmo 41).

Estamos tratando de educar a nuestros hijos como lo hizo nuestra madre. Estoy lleno de orgullo cuando mis pequeñitos sobrinos porque yo no tengo hijos me dicen que soy "malo". Sonrío recordando mis propios arrebatos de cólera y le doy gracias a Dios por haberme dado a la "Mamá más mala del mundo".

Si su madre, mamá Toña Ramos fue tan mala como la mía, 


¿No cree que usted debería expresarle su más profundo agradecimiento?

Mil gracias mamá, por haber sido, la mamá más mala del mundo. 


Te lo agradezco mamá Chelo González Ramos, te quiero y te extraño...siempre. 

jueves, 26 de abril de 2012

Por fin me llegó por correo, la máquina de escribir Valentine de Olivetti.




En efecto, después de buscar y rebuscar por internet una máquina de escribir de Olivetti y algo de espera en el envío, por fin me ha llegado desde España y con teclado en castellano, una máquina de escribir Valentín de Olivetti. Es emocionante el ver una caja que al abrirla, aparecerá como por arte de magia, lo esperado. Me llegó por fin, la máquina de escribir, Valentine de Olivetti. 






La máquina de escribir Valentine de Olivetti, fue diseñada por diseñador y arquitecto italiano, 
Ettore Sottsass para la marca italiana Olivetti. El famoso modelo de "Olivetti Valentine" de máquinas de escribir portátil y lanzada al mercado en 1969 por la empresa italiana Olivetti, hizo que se convieriera en un clásico del diseño mundial en la industria.




Lo que Sottsass deseaba realizar con su diseño, era una máquina de escribir portátil. Que ésta se pudiera usar en cualquier lado y no solo en la oficina. Creando una máquina de escribir de uso muy flexible en uso. La máquina es ligera, portátil y se puede llevar a cualquier lado. El diseñador Ettore Sottsass se refería al diseño como, "La Valentine se ha diseñado para todos los ambientes, menos el de la oficina". Y en efecto, es una máquina ligera que rompe con los viejos ideales de las máquinas de escribir. 
Las máquinas de escribir eran pesadas y que parecían como un bloque de metal que no había manera de moverlas de su oficina. Ésta máquina se convirtió, en un ícono del diseño.






Su primer modelo fue hecho en un rojo brillante, muy lejos de los negros clásicos de las máquinas tradicionales y muy "avangard" o inovadora. Sottsass diseñó y escogió el color rojo, influenciado quizá por la influencia pop de los años sesenta y con ésto creo, un diseño clásico del diseño industrial. 






En lo que se refiere a la tecnología, en realidad no existe nada innovador. La Valentine es básicamente el prototipo de la Olivetti anterior, la máquina, "Lettera 32". Lo nuevo era su diseño vanguardista, color y manejabilidad de la máquina de escribir Valentine de Olivetti. Aparentemente no tuvo tanto éxito al iniciar su publicidad aunque, el modelo se puso en el mundo con los afichés diseñados por el diseñador gráfico, Milton Glaser, famoso por su logotipo de "I love New York". 





En la actualidad, la máquina de escribir Valentine de Olivetti es un diseño clásico industrial y está presente en los más reconocidos museos de arte moderno del mundo. Se le puede ver, en el MOMA o, El Museo de Arte Moderno de Nueva York. El modelo dejó de ser producido en 2001 pero sin embargo, sigue presente en museos de arte moderno y llega a alcanzar grandes cifras en subastas de internet.

Si tienes una, consérvala, a mi me encantan las máquinas que son muy manuales, nos hace pensar en la inteligencia humana para lograr que un puñado de metal, funcione como lo hace. Yo aprendí a escribir a máquina en la escuela secundaria de mi pueblo con las maestras, Lola Aguilera y Fina Ramírez González usando máquinas de escribir de Olivetti. Es increíble el poder hacerlo sin ver el teclado.

domingo, 18 de marzo de 2012

La Tortuga sobre el poste, un cuento.





A continuación, un cuento que me encontré en internet en mis búsquedas diarias de cosas que me llaman la atención. Éste cuento me causó mucha sorpresa por lo muy verídico y certero en el significado del cuento. No daba crédito al que pensó de ésta forma pero, es muy agudo en pensamiento.

No me gusta meterme como he dicho anteriormente en la política, ni en nada que tenga que ver con eso pero, la siguiente entrada, es muy atinada y nos hace reflexionar perfectamente en las personas que elegimos para nuestros representantes gubernamentales. 


Creo que una vez que lean el cuento, no importa en que parte del mundo estemos, la moraleja es completamente cierta. Pienso que, si queremos a nuestro país, sea cual fuere y no votamos, no tenemos derecho a protestar por lo que pasa en el. Sin embargo, si tenemos un poquitititito de amor por nuestro país, no debemos dejar de votar y al hacerlo, no involucrar nuestras emociones en la elección de nuestros gobernantes y si, un análisis personal sobre que persona es la que debe estar al mando del gobierno . Los políticos son despreciables y mentirosos o, prometen todo para ser elegidos y al final, solo pueden hacer ciertas cosas. Si a ello le sumamos el evidente e innegable acarreo de electores de nivel educativo bajo y que no tienen ni la menor idea de quien es el candidato y les compran el voto por un "apoyo", al traste vamos a dar todos juntos con una mayoría analfabeta y que no puede, (porque tontos no lo son) hacer una elección apropiada.

LA TORTUGA EN EL POSTE.
Un joven estaba paseando por la plaza de un pueblo y decide tomar un descanso.
Se sienta en una banca y al lado de él hay un señor de más edad y, naturalmente, comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los diputados, los senadores, los asambleístas, los presidentes municipales y similares.

El señor le dice al joven:
- "¿Sabe? -
Los diputados, los senadores, los asambleístas y demás, son como una tortuga en un poste.

Después de un breve lapso, el joven responde:


-"No comprendo bien la analogía. ¿Qué significa eso, señor?"


Entonces, el señor le explica:

-"Si vas caminando por el campo y ves una tortuga arriba de un poste de alambrado haciendo equilibrio, ¿Qué se te ocurre?"

Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación:

- Primero: No entenderás cómo llegó ahí.

- Segundo: No podrás creer que esté ahí.

- Tercero: Sabrás que no pudo haber subido solita ahí.

- Cuarto: Estarás seguro que no debería estar ahí.

- Quinto: Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté ahí.

"Entonces lo único sensato sería ayudarla a bajar..."

¿Les parece familiar la historia?

Si, es muy sensata, no hay que ir muy lejos para encontrar un ejemplo claro de una tortuga sobre un poste, en la municipalidad lo tenemos.

Entonces, para las próximas elecciones hagámoslo bien y no dejemos que ningún 

animal suba al poste.