jueves, 26 de abril de 2012

Por fin me llegó por correo, la máquina de escribir Valentine de Olivetti.




En efecto, después de buscar y rebuscar por internet una máquina de escribir de Olivetti y algo de espera en el envío, por fin me ha llegado desde España y con teclado en castellano, una máquina de escribir Valentín de Olivetti. Es emocionante el ver una caja que al abrirla, aparecerá como por arte de magia, lo esperado. Me llegó por fin, la máquina de escribir, Valentine de Olivetti. 






La máquina de escribir Valentine de Olivetti, fue diseñada por diseñador y arquitecto italiano, 
Ettore Sottsass para la marca italiana Olivetti. El famoso modelo de "Olivetti Valentine" de máquinas de escribir portátil y lanzada al mercado en 1969 por la empresa italiana Olivetti, hizo que se convieriera en un clásico del diseño mundial en la industria.




Lo que Sottsass deseaba realizar con su diseño, era una máquina de escribir portátil. Que ésta se pudiera usar en cualquier lado y no solo en la oficina. Creando una máquina de escribir de uso muy flexible en uso. La máquina es ligera, portátil y se puede llevar a cualquier lado. El diseñador Ettore Sottsass se refería al diseño como, "La Valentine se ha diseñado para todos los ambientes, menos el de la oficina". Y en efecto, es una máquina ligera que rompe con los viejos ideales de las máquinas de escribir. 
Las máquinas de escribir eran pesadas y que parecían como un bloque de metal que no había manera de moverlas de su oficina. Ésta máquina se convirtió, en un ícono del diseño.






Su primer modelo fue hecho en un rojo brillante, muy lejos de los negros clásicos de las máquinas tradicionales y muy "avangard" o inovadora. Sottsass diseñó y escogió el color rojo, influenciado quizá por la influencia pop de los años sesenta y con ésto creo, un diseño clásico del diseño industrial. 






En lo que se refiere a la tecnología, en realidad no existe nada innovador. La Valentine es básicamente el prototipo de la Olivetti anterior, la máquina, "Lettera 32". Lo nuevo era su diseño vanguardista, color y manejabilidad de la máquina de escribir Valentine de Olivetti. Aparentemente no tuvo tanto éxito al iniciar su publicidad aunque, el modelo se puso en el mundo con los afichés diseñados por el diseñador gráfico, Milton Glaser, famoso por su logotipo de "I love New York". 





En la actualidad, la máquina de escribir Valentine de Olivetti es un diseño clásico industrial y está presente en los más reconocidos museos de arte moderno del mundo. Se le puede ver, en el MOMA o, El Museo de Arte Moderno de Nueva York. El modelo dejó de ser producido en 2001 pero sin embargo, sigue presente en museos de arte moderno y llega a alcanzar grandes cifras en subastas de internet.

Si tienes una, consérvala, a mi me encantan las máquinas que son muy manuales, nos hace pensar en la inteligencia humana para lograr que un puñado de metal, funcione como lo hace. Yo aprendí a escribir a máquina en la escuela secundaria de mi pueblo con las maestras, Lola Aguilera y Fina Ramírez González usando máquinas de escribir de Olivetti. Es increíble el poder hacerlo sin ver el teclado.

domingo, 18 de marzo de 2012

La Tortuga sobre el poste, un cuento.





A continuación, un cuento que me encontré en internet en mis búsquedas diarias de cosas que me llaman la atención. Éste cuento me causó mucha sorpresa por lo muy verídico y certero en el significado del cuento. No daba crédito al que pensó de ésta forma pero, es muy agudo en pensamiento.

No me gusta meterme como he dicho anteriormente en la política, ni en nada que tenga que ver con eso pero, la siguiente entrada, es muy atinada y nos hace reflexionar perfectamente en las personas que elegimos para nuestros representantes gubernamentales. 


Creo que una vez que lean el cuento, no importa en que parte del mundo estemos, la moraleja es completamente cierta. Pienso que, si queremos a nuestro país, sea cual fuere y no votamos, no tenemos derecho a protestar por lo que pasa en el. Sin embargo, si tenemos un poquitititito de amor por nuestro país, no debemos dejar de votar y al hacerlo, no involucrar nuestras emociones en la elección de nuestros gobernantes y si, un análisis personal sobre que persona es la que debe estar al mando del gobierno . Los políticos son despreciables y mentirosos o, prometen todo para ser elegidos y al final, solo pueden hacer ciertas cosas. Si a ello le sumamos el evidente e innegable acarreo de electores de nivel educativo bajo y que no tienen ni la menor idea de quien es el candidato y les compran el voto por un "apoyo", al traste vamos a dar todos juntos con una mayoría analfabeta y que no puede, (porque tontos no lo son) hacer una elección apropiada.

LA TORTUGA EN EL POSTE.
Un joven estaba paseando por la plaza de un pueblo y decide tomar un descanso.
Se sienta en una banca y al lado de él hay un señor de más edad y, naturalmente, comienzan a conversar sobre el país, el gobierno y finalmente sobre los diputados, los senadores, los asambleístas, los presidentes municipales y similares.

El señor le dice al joven:
- "¿Sabe? -
Los diputados, los senadores, los asambleístas y demás, son como una tortuga en un poste.

Después de un breve lapso, el joven responde:


-"No comprendo bien la analogía. ¿Qué significa eso, señor?"


Entonces, el señor le explica:

-"Si vas caminando por el campo y ves una tortuga arriba de un poste de alambrado haciendo equilibrio, ¿Qué se te ocurre?"

Viendo la cara de incomprensión del joven, continúa con su explicación:

- Primero: No entenderás cómo llegó ahí.

- Segundo: No podrás creer que esté ahí.

- Tercero: Sabrás que no pudo haber subido solita ahí.

- Cuarto: Estarás seguro que no debería estar ahí.

- Quinto: Serás consciente que no va a hacer nada útil mientras esté ahí.

"Entonces lo único sensato sería ayudarla a bajar..."

¿Les parece familiar la historia?

Si, es muy sensata, no hay que ir muy lejos para encontrar un ejemplo claro de una tortuga sobre un poste, en la municipalidad lo tenemos.

Entonces, para las próximas elecciones hagámoslo bien y no dejemos que ningún 

animal suba al poste.



miércoles, 14 de marzo de 2012

La Capirotada

La Muy Noble y Leal Ciudad de Santa Fe y Real de 
Minas de Guanajuato.



La "Capirotada" es un postre que se prepara para la cuaresma en El Bajío de Guanajuato, México y concretamente en la casa de mis abuelos en Pueblo Nuevo. No se el nombre o la procedencia de la capirotada o de donde proviene el platillo pero, suena a los capirotes de semana santa. 


Es un postre en el que se utiliza el pan salado del día de ayer o antier en rebanadas, se deja secar al sol y se fríe para luego mojarlo en almíbar de piloncillo perfumado de canela y unos clavos de olor. 

Se decora con chile ancho frito y queso añejo. Además de hacer Tortas de papa, chiles rellenos, calabacitas rellenas de queso y envueltas en huevo, nopales navegantes con tortas de camarón, torrejas o torrijas en almíbar, lágrimas de la virgen, que es una receta que también llaman agua de ensalada y consiste en lechuga, naranja, plátano, betavel y azúcar, et cétera.

Capirotada

Bolillo del día de ayer o antier (nosotros llamamos bolillo o bollos al pan salado que se usa para sopear el chocolate. Se puede usar el pan francés) en rebanadas de 1 cm de ancho. Se dejan secar lo más posible.

Manteca de cerdo o aceite de oliva

1 kilo de piloncillo (el piloncillo es el azúcar moscabado o moscovado que no ha sufrido refinación, es azúcar muy oscura)
1/2 litro de agua.
1 raja de canela en rama
unos clavos de olor, digamos 4, no se le agrega mucho porque es de sabor fuerte.
4 chiles anchos, (el chile ancho es el chile poblano seco) No es muy picante pero... no se si se puede obtener en lugares lejos de México.
1 queso añejo o oreado al gusto. Nosotros dejamos el queso fresco sin envolver en el refrigerador por unos 3 días.

Procedimiento:

Una vez rebanado el pan y seco, se caliente la manteca o aceite a una cazuela y se fríe el pan a que quede dorado por ambos lados. El procedimiento es rápido porque el pan se dora con facilidad y se va apartando.

El chile se desvena y se fríe rápidamente también procurando no quemarlo porque amarga.

Mientras tanto, se pone en una cazuela a la lumbre el agua, el piloncillo, la canela y el clavo de olor. Se deja hervir hasta que tenga una consistencia espesa.

Ya que se tiene el pan dorado, se va mojando en el almíbar cada rebanada y se colocan sobre un platón hasta terminar con todas las rebanadas. Al final, se desmorona el queso y se corta el chile en trozos pequeños con unas tijeras y listo.

Es deliciosa la capirotada y por lo general siempre la comemos los viernes y fines de semana en la Semana Mayor.

Los bolillos, birotes o bollos de Guanajuato.


Alamares para sopear con chocolate.

domingo, 26 de febrero de 2012

Lo que la gente decía en el pueblo, Pueblo Nuevo Guanajuato.



En ésta última visita que estuve en el pueblo hace solo un mes y pico.

Si, estuve allí aunque no me vieron, jaja nos acordábamos con Chelito mi hermana y mis sobrinas sobre los dichos y palabrejas que mi madre nos decía enojada con nosotros o contenta. 


Entre la conversación, risas y muchos puntos de admiración, me acordé de un dicho que la gente grande decía en el pueblo pero que solamente recordaba; una frase de cuatro. Como nos visitó desde la ciudad de México, mi muy buena parienta y gran amiga "Chepina" Josefina García Ramos. Se nos ocurrió preguntarle si ella recordaba eso y... en efecto. Ella nos resolvió el acertijo.

"Hey dijo Lico,
Sé dijo Mon,
A las tres dijo Chevo,
Y espérame tantito Chanchomón".

La gente del pueblo decía eso porque al ir a las tiendas de ellos, eso era lo típico que decían los dueños de esas tiendas. Yo recuerdo haber ido de compras a tres de esas tiendas. A la de Lico, que estaba por la salida a Salamanca. A la de Chevito Saldaña y a la de tío "Mon", Ramón Ramos Rivera. 

Las frases anteriores, creo que ya poca gente en el pueblo las recuerda. Gracias Chepina por recordarnos ésto y volverle a dar vida.

Chepina con su niño Dios. 


Aunque también me cuentan otros coterráneos que recuerdan unas variantes. 


Según Alfredo Guevara la gente decía así:


Hey dijo Lico,
sé dijo Mon, 
mañana dijo Chevito,
y pasado Chanchomón. 


Ésta otra por Ma. Elena García González:


Hey dijo Lico,
sé dijo Mon, 
mañana en el primer camión dijo Chevito,
y pasado Chanchomón.  


Y ésta otra por Rosita Gallardo Vela:


Hey dijo Lico,
sé dijo Mon, 
esperame tantito dijo Chevito,
y no hay dijo Chanchomón. 


¿Álguien más se sabe otra variante?