domingo, 29 de noviembre de 2009

Las campanas de la parroquia en Pueblo Nuevo, Gto.


Me preguntaba el otro día por los nombres de las campanas del campanario de la parroquia de San Antonio de Padua en Pueblo Nuevo Guanajuato. Yo recordaba que le decían a una "la campana de las terceras", otra era la de "la doctrina" pero, Cuál es el nombre de éstas campanas? En ésta ocación en la que estuvo de visita mi tío Jesús, se me ha ocurrido preguntarle si él sabía que nombres tenían las campanas. Para mi sorpresa, él se sabe los nombres de todas. No se si él habrá subido alguna vez al campanario en su vida pero, se sabe los nombres que es lo que importa.




Comenzaré a con la torre mayor, la del reloj. La campana central y más grande y que se usa para llamar a las terceras es la campana de "Nuestra Señora de la Candelaria". Al lado sur de la torre se le llama a la campana "del repique" y había otra campana que se encontraba al lado este de la torre y se llamaba "la campana de San Agustín". El esquilón grande se encuentra en el lado poniente de la torre y se llama "San Ramón". Ese esquilón se encuentra cuarteado y hace muchos años que no se toca. Cuando yo era niño lo tocaban los campaneros pero no se desde cuando ya no es ni usado ni nadie hacemos nada por repararlo.



En la torre pequeña de la parroquia y que es la torre más antigüa de la parroquia y de arriba para abajo. En la parte más alta se encuentra "la campana de las agonías" que se toca solo cuando alguna persona está en tránsito de muerte y como su nombre lo indica, en agonía. La última vez que la escuché fue cuando estaba agonizando "Chía" creo que se llamaba la señora Doña Plácida Barreto. Eso ocurrió como en 1977 o 1978. La campana de las agonías tiene un tañir muy fino, me gustaría volver a escucharla.



Abajo de la campana de las agonías se encuentra la campana de "El Santísimo Sacramento". Todo el pueblo la conoce como la campana mayor y fué la que se tocó en el dos de octubre cuando el pueblo fué atacado y saqueado por los bandidos post-revolucionarios. Al lado norte de la misma torre antigüa se encuentraba la campana de "La Compañía de Jesús" que ahora está en el atrio de la parroquia. Tiene allí aproximadamente veinte o treinta años. En la actualidad, al lado norte existe una campana pero no se el nombre o quizá no tiene nombre. La campana de la doctrina no tiene nombre pero es una campana muy sonora y que tiene gran afecto de mi parte. Esa campana la sonaban para llamar a la doctrina a eso de las tres o cuatro de la tarde todos los días cuando yo era niño y es la que suenan todas las mañanas para llamar a la misa de siete.



Al lado poniente, se encuentra "el esquilón dominical". Es un esquilón muy sonoro. Al sur de la torre, se ubica el "esquilón pequeño" de los repiques y dobles. Es de gran importancia porque con el se celebran las festividades y los duelos funerarios. Es muy alegre y a la vez muy triste. En la antigüa "Orden tercera" también hay otra campana. La campana parece de tren o de barco. Se encuentra allí desde hace muchos años y parece que nadie sabe su procedencia. ¿Llegaría allí traída por los primeros pobladores? Todo una incógnita que sería fantástico averiguar.




Existía otra campana en "La Capillita" del Sr. Cura Librado Ramos que se escuchaba hasta el centro del pueblo cuando llamaban y una más en la casa de las madres del Corde Jesú que llamaban para rezar y comer.




Cuando yo era párvulo en el colegio, la madre Ger tenía la campana para avisar la hora de la entrada, la hora del recreo y naturalmente la hora de la salida. Era una pequeña campana con mango que yo llegué a tocar en algunas ocaciones. La madre Ger era la encargada de hacerlo.



Creo que son todas las campanas de la parroquia. Faltan las del "Templo Nuevo" que tiene una muy grande y ronca que se llama "Nuestra Señora de la Paz" y otras tres o cuatro pequeñas. Si estoy en un error y saben su ubicación o nombres, por favor, hacédlo saber.







martes, 24 de noviembre de 2009

De visita en Vancouver, Columbia Británica, Canadá.





En la visita que realizó mi tío Jesús al Noroeste de E.E. U. U. en un fin de semana lluvioso, visitamos a la gran Vancouver. La Ciudad de mayores dimensiones en el oeste de Canadá y que tiene un puerto de mucha importancia para la región oeste del país vecino del norte. El viaje desde Seattle al centro de Vancouver es de aproximadamente dos horas y media. Nos tocó un día muy lluvioso y estubo lloviendo todo el tiempo que estuvimos de viaje. Desde Seattle hasta Vancouver. En Vancouver la temperatura se mantuvo algo fresca, dimos varias vueltas por las calles para finalmente estacionarnos en una céntrica calle y andar por el centro. Visita casi obligatoria fue el ir a la catedral católica por supuesto de Vancouver.

Después de visitar el sagrado sitio, nos fuimos a una cafetería a tomarnos un chocolate bien caliente para que nos quitara el frío que se sentía. Nos regalaron un chocolate oscuro para acompañar con el chocolate de mesa y terminé comprando una caja de chocolates y un paquete de café El Espino de El Salvador. La cafetería se llama Mink. www.minkchocolates.com

Me sorprendió mucho el ver que muchísimos de los habitantes de Vancouver son de descendencia oriental e indúes. Vimos a muchísimos orientales y negocios chinescos que hacen que Vancouver paresca una ciudad hermana a Pekín o a Hong Kong. Debe ser porque como Inglaterra tuvo al territorio y puerto de Hong Kong en su poder por muchos años, una vez entregado de regreso a China, miles de orientales se refugiaron en Vancouver. Hace a la ciudad muy, pero muy diversa. Regresamos a Seattle ya de noche, satisfechos de haber visitado tan cosmopolita y oriental ciudad de Vancouver, en Canadá. El año entrante, Vancouver celebra con regocijo a los famosos juegos olímpicos de invierno. Será un sitio lleno de gente de todo el mundo y punto de encuentro deportivo. Ojalá regrese pronto.







Después de visitar el sagrado sitio, nos fuimos a una cafetería a tomarnos un chocolate bien caliente para que nos quitara el frío que se sentía. Nos regalaron un chocolate oscuro para acompañar con el chocolate de mesa y terminé comprando una caja de chocolates y un paquete de café El Espino de El Salvador. La cafetería se llama Mink. www.minkchocolates.com

Me sorprendió mucho el ver que muchísimos de los habitantes de Vancouver son de descendencia oriental e indúes. Vimos a muchísimos orientales y negocios chinescos que hacen que Vancouver paresca una ciudad hermana a Pekín o a Hong Kong. Debe ser porque como Inglaterra tuvo al territorio y puerto de Hong Kong en su poder por muchos años, una vez entregado de regreso a China, miles de orientales se refugiaron en Vancouver. Hace a la ciudad muy, pero muy diversa. Regresamos a Seattle ya de noche, satisfechos de haber visitado tan cosmopolita y oriental ciudad de Vancouver, en Canadá. El año entrante, Vancouver celebra con regocijo a los famosos juegos olímpicos de invierno. Será un sitio lleno de gente de todo el mundo y punto de encuentro deportivo. Ojalá regrese pronto.



A punta de ruegos




Después de años de ruegos y súplicas por parte de unos compañeros de trabajo de que los llevásemos de cazería de hongos, la culpa nos ha roído el corazón y accedimos, lo hemos hecho. Llevamos a Jarret y al queridísimo David en busca de rebozuelos. Para ello, tuvimos que ir una primer ocación para con certeza, poder tener éxito en la búsqueda. Nos fuímos al bosque como siempre, muy temprano por la mañana y con un café bien caliente y cargado.

Llegamos al secreto sitio entre el bosque y a dárles unas lecciones de micología por unos minutos. Ya de rato, como unos expertos niños, mis compañeros se dieron a la tarea de colectar tan deliciosos frutos. 






miércoles, 18 de noviembre de 2009

Rosa Gris


Ésta canción de Duncan Dhú simplemente me encanta.

Rosa gris, mirada dulce 

y labios de cristal,
y la piel que no toqué, 

blanca como su intención.
Sin saber las reglas de la calle del amor,
no sé puede flirtear,

con la pasión de la ciudad.

La vida y la ilusión se van
como el viejo tren que no volvió;
por la calle del amor se van,
dónde, sin pensar, se venderán.

Una vez, el día trajo la oportunidad
de volar aún más allá de la calle del amor,
al notar la seda de princesa, acariciar
a la chica de cristal, a la fría rosa gris.

Su piel se endureció y su voz
ya no se quebró al suspirar;
la mirada aprendió a pedir
lo que alguna vez no se atrevió.